La fortaleza del peso mexicano se destaca debido a un entorno internacional incierto y decisiones de política monetaria.
El peso mexicano muestra una notable recuperación frente al dólar, alcanzando niveles por debajo de 17.5 unidades. Banamex prevé que el tipo de cambio se mantendrá alrededor de 18 pesos por dólar en 2026, impulsado por un mayor apetito por monedas emergentes.
Este comportamiento del peso se debe a la incertidumbre sobre las políticas comerciales de Estados Unidos y a un menor margen para recortes de tasas por parte de Banxico. Así, se espera que la tasa de interés mantenga un atractivo diferencial para los inversionistas.
Las tensiones geopolíticas entre líderes mundiales y la Reserva Federal han generado un contexto favorable para el ‘superpeso’.

