Los consumidores enfrentan precios récord por vehículos nuevos, afectando la asequibilidad.
En 2024, los compradores en Estados Unidos ya no cuentan con vehículos por debajo de US$ 20.000, aumentando así los precios promedio a US$ 50.326 en diciembre. Este significativo incremento afecta la adquisición de automóviles nuevos.
La desaparición de modelos asequibles, como el Nissan Versa, ha contribuido a este aumento. La tendencia se ha visto impulsada por la demanda de autos más caros y problemas en la cadena de suministro que comenzaron durante la pandemia.
Con la reducción de opciones económicas, poseer un auto se vuelve inaccesible para muchos. Los cambios recientes subrayan una crisis de asequibilidad que se acentúa, haciendo que los automóviles sean considerados un lujo más que una necesidad.

