Las declaraciones de Trump generan reacciones tensas en Europa y destacan la geoestrategia del Ártico.
En el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió en la necesidad de “negociaciones inmediatas” sobre la compra de Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca. Trump destacó su importancia estratégica para la seguridad global y los intereses de la OTAN.
A pesar de la firme negativa de Dinamarca, el mandatario argumentó que solo EE. UU. puede “proteger y desarrollar” la isla, rica en recursos minerales. Las reacciones europeas fueron decisivas; el presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió sobre posibles presiones. La situación en Groenlandia y el Ártico se sitúa cada vez más como un tema clave en la geopolítica global.


