Bogotá, Colombia. – Gustavo Petro, presidente de Colombia, y Donald Trump, presidente de Estados Unidos, sostuvieron una reunión el 3 de febrero que marcó un cambio significativo en su relación. Tras un año de intercambios hostiles, ambos líderes se elogiaron y mostraron disposición para colaborar en temas cruciales como el narcotráfico.
La agenda del encuentro estuvo centrada en el tráfico de drogas, un asunto clave en la historia diplomática entre Colombia y Estados Unidos. Durante la reunión, Petro presentó información sobre los líderes del narcotráfico que operan desde el extranjero, explicando que muchos de ellos ya no residen en el país. Ambos mandatarios discutieron estrategias para rastrear sus capitales y aprehenderlos fuera de Colombia.
Petro también abordó el estado de los cultivos de hoja de coca y lo que considera desinformación en torno al tema. Afirmó que los cultivos han disminuido sustancialmente, algo que, según él, Trump comprendió durante la conversación. Esta afirmación busca resaltar un enfoque diferente de Petro en la lucha contra el narcotráfico en comparación a administraciones anteriores.
Mientras Petro visita Estados Unidos, también participó en actividades diplomáticas y académicas, incluyendo encuentros con congresistas y una conferencia en la Universidad Georgetown. Durante estas actividades, el presidente colombiano defendió su enfoque en el cambio climático, resaltando la urgencia de actuar antes de que sea demasiado tarde.
A pesar de la oposición colombiana que anticipaba un desenlace negativo de la reunión, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, desmintió las acusaciones sobre imposiciones de Trump en asuntos de seguridad. Ambos presidentes optaron por trascender las confrontaciones previas en favor de un diálogo constructivo.

