San José, Costa Rica. – Este 11 de abril, Estados Unidos deportó a 25 migrantes hacia Costa Rica en el marco de un nuevo acuerdo migratorio formalizado entre el presidente costarricense, Rodrigo Chaves, y Kristi Noem, enviada especial del gobierno estadounidense.
El convenio, firmado a finales de marzo, permite que se envíen semanalmente hasta 25 migrantes desde Estados Unidos hacia Costa Rica, que tendrán un estatus legal temporal mientras se determina su situación migratoria. En esta primera entrega, los deportados incluyen a nueve mujeres y 16 hombres originarios de diversos países, como Albania, Camerún, y Guatemala, según la Dirección General de Migración de Costa Rica.
Los migrantes que arribaron tienen la opción de regresar a su país de origen, solicitar refugio o participar en un programa temporal de regularización migratoria por razones humanitarias. Esta medida busca dar una respuesta más ágil a la complexa situación migratoria en la región.
Costa Rica ya había experimentado en el pasado el alojamiento de migrantes, al recibir a unos 200 el año anterior, lo que generó preocupaciones y críticas por parte de organizaciones de derechos humanos debido a las condiciones en las que se encontraban. El nuevo acuerdo, considerado voluntario, otorga a Costa Rica la opción de rechazar a los migrantes que no cumplan con ciertos criterios.
Estados Unidos respaldará el proceso con apoyo económico, mientras que la Organización Internacional para las Migraciones cubrirá temporalmente las necesidades básicas de los deportados. Esta estrategia también será continuada por la futura presidenta electa, Laura Fernández, quien asumirá el cargo el 8 de mayo.

