La crisis energética impulsa a La Habana a fortalecer lazos con aliados tradicionales en tiempos difíciles.
El régimen cubano intensifica su búsqueda de apoyo en Rusia y China, enfrentando una crisis energética. Tras la caída de Nicolás Maduro, la presión de Estados Unidos crece. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, se reunió con líderes en China y Vietnam para consolidar el respaldo financiero y político. Vietnam, segundo socio comercial de Cuba, ofreció asistencia significativa. Al mismo tiempo, Rusia reafirma su sólida relación con la isla, advirtiendo sobre las sanciones de EE. UU. La falta de anuncios sobre la gira mantiene incierta la estrategia diplomática de La Habana para navegar en este complejo contexto.

