La reducción de inundaciones en el oriente del Valle de México será posible gracias a un proyecto de infraestructura hidráulica, respaldado por una inversión de 11 mil 200 millones de pesos. Esta iniciativa es impulsada por el Gobierno de México, en colaboración con autoridades del Estado de México y la Ciudad de México.
Datos clave
- Monto de la inversión: 11 mil 200 millones de pesos.
- Avance de las obras: 90%.
- Fecha de inicio de las principales obras: 6 de julio de 2023.
- Proyectos clave: ampliación de la Laguna El Salado, Colector Teotongo y otros.
- Beneficiarios: municipios del oriente del Estado de México y alcaldías de la CDMX.
El director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López, anunció que el proyecto, que ya muestra un avance del 90%, completará sus obras principales en aproximadamente dos semanas. Particularmente en Chalco y Valle de Chalco, las obras específicas se prevé que finalicen en octubre.
El plan incluye seis obras estratégicas que buscan incrementar la capacidad del sistema de drenaje y agilizar el desalojo de agua de lluvia. La ampliación de la Laguna El Salado es crucial, aumentando su capacidad de almacenamiento de 300 mil a 1.4 millones de metros cúbicos. Asimismo, el Colector Teotongo incrementará la capacidad de desalojo en 4 mil litros por segundo, mientras que el Cárcamo de bombeo Xochiaca, una de las piezas clave del proyecto, tiene la capacidad de desalojar 16 mil litros por segundo.
¿Cuáles son las obras más importantes del proyecto?
Entre las obras más destacadas se encuentra la ampliación de la Laguna El Salado y el Colector Pinos, que actualmente tiene un avance del 88% y se prevé que esté concluido en dos semanas. El Colector Carmelo Pérez, que estuvo inconcluso por casi una década, también ha sido finalizado, lo que representa un avance significativo en la infraestructura del área.
¿A qué áreas beneficiará este proyecto?
El proyecto está diseñado para beneficiar a varios municipios del oriente del Estado de México y a alcaldías del oriente de la Ciudad de México. Esta región ha enfrentado históricamente problemas de inundaciones debido a una alta concentración urbana y a la insuficiencia de la infraestructura hidráulica. Se espera que, una vez finalizadas las obras, la capacidad para conducir y desalojar el agua de lluvia se incremente, reduciendo así el riesgo de daños a viviendas, vialidades y servicios durante las tormentas intensas.
Las próximas semanas serán cruciales para la conclusión de este proyecto, que busca ofrecer una solución duradera a los problemas de inundación que han afectado a la zona durante años.
Con información de record.com.mx

