Tecámac, Estado de México. - Mariela Gutiérrez, senadora por el partido Morena, enfrenta nuevos desafíos políticos tras varios escándalos. Inicialmente, se vio marcada por el sacrificio de más de 10 mil perros y gatos durante su gestión como presidenta municipal, un hecho que sigue afectando su reputación dentro y fuera del partido.
La situación se complica con la aparición de su casa valorada en más de 36 millones de pesos. Su defensa se basa en que el terreno fue un regalo de su padre, pero esto no resuelve la inquietud sobre la fuente de financiamiento para la construcción de tal propiedad en un contexto donde Morena promueve la austeridad republicana.
Existen rumores sobre su intención de recuperar el control político en Tecámac, especialmente después de la ruptura con la actual presidenta municipal, Rosa Yolanda Wong Romero. Se mencionan dos posibles opciones: apoyar al diputado federal Samuel Hernández Cruz para que asuma el liderazgo del municipio o que Gutiérrez vuelva a postularse.
El municipio de Tecámac ha evolucionado significativamente y ahora es un punto estratégico en el Estado de México, debido a su conexión con importantes vías y su crecimiento residencial. Controlar esta área implica influencia sobre el presupuesto, la movilidad y la política en el contexto electoral, factores cruciales en la presente coyuntura política.
Sin embargo, la cúpula de Morena, encabezada por Luz María Hernández, busca evitar líderes que puedan acarrear un costo político. En este contexto, se vuelve crucial para el partido no permitir que figuras como Gutiérrez, que atraen controversia, obstaculicen sus objetivos electorales. La presión aumenta para Mariela, quien enfrenta cuestionamientos sobre su pasado y la consolidación de su respaldo en el partido, mientras planea su regreso al poder local.
Con información de heraldodemexico.com.mx

