Naucalpan, Estado de México. - Un desbordamiento del Río Hondo ha provocado la pérdida de viviendas para varias familias, que ahora se encuentran expuestas a las inclemencias del tiempo. La acumulación de desechos y el mal estado del río convirtieron la tragedia en un hecho devastador tras las recientes tormentas.
La situación se ha vuelto crítica para doña María, quien perdió su hogar y ahora vive bajo una lona junto a sus 20 familiares. Ella expresó su desesperación, temiendo por la salud de su nieto de tres meses y la falta de acceso a sus medicamentos. Esta realidad es compartida por otros vecinos que claman por ayuda urgente.
Ante la inundación, los testimonios de los damnificados se ven empañados por la tensión generada por la presencia de funcionarios. Algunos han denunciado intentos de las autoridades por desplazar a las familias afectadas de la vista pública, alegando que se trataba de una estrategia para evitar que la situación se documentara.
La situación se torna aún más compleja con la intervención de la Policía Municipal. En lugar de brindar apoyo a los damnificados, algunos agentes han intentado censurar a los medios, obstruyendo el trabajo periodístico y despreciando las necesidades de la comunidad afectada.
Este evento resalta un abandono persistente en la gestión del riesgo en Naucalpan, donde la infraestructura deficiente y la falta de políticas adecuadas han dejado a muchos ciudadanos vulnerables. Con pronósticos de más lluvias, las autoridades enfrentan una presión creciente para proporcionar soluciones que prevengan futuros desastres.
Con información de tvazteca.com

