Las desapariciones en México han derivado en situaciones angustiosas donde las familias enfrentan la inacción de las autoridades. Este es el caso de Paulina Maritza, una niña de 12 años que desapareció en La Magdalena Otzacatipan. La tardanza de la respuesta institucional dejó a los familiares desconcertados y preocupados. En lugar de actuar de inmediato, la Fiscalía del Estado de México sugirió esperar hasta el lunes, normalizando una espera inadmisible en situaciones de emergencia.
La familia de Paulina tuvo que salir a las calles, bloqueando un acceso importante para movilizar la atención pública. Aquellos que deberían protegerla aparecieron solo tras la presión, lo que lleva a cuestionar la eficacia de las instituciones al enfrentar emergencias. Una vez que Paulina fue hallada, la narrativa oficial se centró en el éxito de la operación, mientras la incógnita sobre la respuesta inicial sin apoyo familiar persiste.
Este patrón no es exclusivo de Paulina. En abril, el feminicidio de Edith Guadalupe Valdés Saldívar ejemplificó este sistema de lentitud y reactividad. A pesar de que la familia proporcionó información precisa desde el inicio, las autoridades tardaron más de 15 horas en actuar, y cuando lo hicieron, ya era demasiado tarde. Estas situaciones reflejan una dolorosa realidad: las familias deben convertirse en fuerzas de búsqueda activas debido a la ineficacia institucional.
Las cifras son alarmantes: más de 132,000 personas se encuentran en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas. Muchas de estas desapariciones no se investigan con la urgencia necesaria en las primeras horas, que son cruciales para encontrar a las personas con vida. Organizaciones de búsqueda han señalado esta ineficiencia y han tenido que asumir roles que deberían corresponder al Estado.
La desconfianza en las instituciones aumenta, ya que queda claro que el acceso a la justicia puede depender más de la presión ejercida públicamente que de la ley misma. La situación de Paulina, que tuvo un final feliz, se contrasta con la tragedia de Edith, ambos casos resaltando la necesidad urgente de cambios en el sistema de justicia y la atención a víctimas en México.
Con información de seunonoticias.mx

