Tlalnepantla, Estado de México. – El incremento de casos de sarampión en el país durante 2025 y lo que va de 2026 está generando inquietud en la ciudadanía y planteando la necesidad de discutir el uso de cubrebocas. Las autoridades sanitarias advierten que el virus se transmite eficazmente por el aire, lo que sugiere que las mascarillas pueden ser una herramienta adicional en situaciones específicas.
Hasta ahora, no hay una directriz a nivel nacional que obligue el uso de cubrebocas en todo el país. Esta recomendación se ha aplicado de forma sectorizada, especialmente en áreas afectadas por brotes, donde se han registrado casos confirmados en escuelas y centros de salud. Las medidas son temporales y buscan controlar la situación en focos de contagio.
Expertos en salud resaltan que el uso de cubrebocas puede ser beneficioso en espacios cerrados, en lugares con muchas personas o si hay individuos enfermos cerca. Sin embargo, aclaran que este método complementario no reemplaza la acción más efectiva contra el sarampión: la vacunación.
Las autoridades de salud reiteran que la vacunación es la principal estrategia para prevenir la propagación del virus. Se ha señalado que la mayoría de los infectados no cuenta con el esquema completo de la vacuna triple viral (sarampión, rubéola y paperas). Mantener altas tasas de vacunación es fundamental para frenar la propagación del sarampión en el territorio nacional.
Con el aumento de contagios, se aconseja a los padres verificar las cartillas de vacunación de sus hijos y acudir a las unidades de salud para asegurarse de que reciben todas las dosis necesarias. Mantener la cobertura de vacunación es esencial para evitar que el brote se extienda.

