Ciudad de México. – El aclamado director James Cameron ha compartido reflexiones sobre su evolución como cineasta y persona, sugiriendo un cambio en su estilo de dirección y en su forma de interactuar en el ámbito profesional. Cameron, conocido por sus épicas cinematográficas y su intensidad en el set, parece haber adoptado una postura más serena y reflexiva ante el paso del tiempo y los desafíos del liderazgo.
El director recordó un momento icónico de su carrera, cuando tras el éxito de Titanic en 1998, proclamó ser “el rey del mundo”. Dicho gesto, según sus propias palabras, generó una reacción de fastidio en el público, una autocrítica que hoy parece formar parte de una etapa de madurez. Esta nueva perspectiva se refleja en su manera de abordar los proyectos, incluyendo la esperada saga de Avatar, donde se anticipa un enfoque distinto, alejado de las explosiones y centrado en otros temas como el liderazgo y el autocontrol.
