Hermanos Ortega: Un divorcio que los separó, una pasión que los unió
CIUDAD DE MÉXICO. – Los hermanos Germán y Freddy Ortega, conocidos por su exitosa dupla cómica Los Mascabrothers, comparten cómo el divorcio de sus padres marcó su infancia, separándolos físicamente pero fortaleciendo su vínculo a través del amor por la comedia.
A pesar de haber crecido separados, Germán junto a su madre en Veracruz y Freddy con su padre, los comediantes prefieren evocar los gratos recuerdos de su niñez, especialmente las celebraciones navideñas en casa de sus abuelos maternos, rodeados de tíos y primos.
Freddy, con 61 años, y Germán, con 57, no guardan rencor hacia sus padres por la separación. Reflexionan que de las diferencias familiares aprendieron resiliencia y a enfocarse en los aspectos positivos.
Para Freddy, el mayor regalo no fue material, sino la unión familiar en casa de sus abuelos. Destaca la calidez de su abuela y la devoción religiosa de su abuelo, creando un ambiente lleno de alegría, especialmente durante las tradicionales letanías.
Los hermanos atribuyen su vena cómica a la simpatía de sus tíos, particularmente del tío Miguel, a quien comparan con el legendario ‘Polivoz’ por su habilidad para hacer chistes de todo, y del tío Jorge, el maestro de los chistes y las bromas.
