Reims, Francia. – Un mosaico romano descubierto en 1860 ha cobrado nueva importancia tras un estudio que revela la imagen de una mujer enfrentándose a un leopardo en el circo. Esta representación, única hasta la fecha, destaca el rol de las mujeres en los juegos anfiteatrales y su visibilidad en la sociedad romana.
El mosaico, encontrado por el arqueólogo Jean Charles Loriquet, muestra a una venatrix, o cazadora, lo que cuestiona las nociones anteriores sobre el papel de las mujeres en estos espectáculos. Según el investigador Alfonso Mañas, este descubrimiento reescribe parte de la historia al mostrar que las cazadoras participaron en competiciones más allá del siglo II, desafiando los registros previos que las consideraban extintas para ese periodo.
Mañas, autor de un estudio publicado en The International Journal of the History of Sport, afirma que la imagen de la mujer montada sobre una fiera es el primer testimonio conocido de una venatrix actuando en Roma. Este hallazgo no solo resalta la capacidad de las mujeres en eventos circenses, sino que también sugiere que su presencia fue más común de lo que se pensaba.
Históricamente, las venatrices competían en un ambiente donde la desnudez era un componente clave. Aunque los hombres en estos espectáculos rara vez actuaban sin vestimenta, las mujeres lo hacían para atraer la atención del público, lo que indica un complejo vínculo entre el espectáculo y la percepción de género en la antigüedad.
Este descubrimiento abre la puerta a una nueva comprensión sobre la historia de las mujeres en el circo romano. Las investigaciones futuras podrían ofrecer más contexto sobre cuándo y cómo estas espectadoras y participantes en la arena se ganaron su lugar en la historia, además de explorar la dinámica de poder y representación en la antigua Roma.

