Barcelona, España. – William Frederick Cody, conocido como Buffalo Bill, llegó a Barcelona a fines de 1889 con su célebre espectáculo Buffalo Bill’s Wild West. La prensa local promocionó el evento el 15 de diciembre, y la compañía se presentó el 18, con entradas que oscilaban entre dos y cinco pesetas, una suma significativa para la época.
Cody se destacó como un ícono de aventura y soledad. Durante sus presentaciones, se decía que pasaba las noches al aire libre, contemplando las estrellas. Esta dualidad entre el espectáculo y su vida privada ayudó a forjar su leyenda como showman, atrayendo multitudes y fascinando a la audiencia.
El montaje ofrecía una experiencia épica, con más de 180 vaqueros, indígenas y una cantidad notable de bisontes. Paul Fees describió el fenómeno como un producto de la personalidad carismática de Cody y su habilidad para el drama. El evento despertó gran expectativa, aunque las cifras promocionadas a menudo eran infladas.
Los relatos locales recogieron la grandeza de la comitiva, que incluía a doscientos pieles rojas, vaqueros mexicanos y numerosos animales. La mayoría de las escenas eran dramatizaciones, y los bisontes eran en su mayoría domesticados. A pesar del despliegue, el único incidente significativo fue el susto causado por un perro entre el público.
Aunque no hay filmaciones de la estancia de Buffalo Bill en Barcelona, existen numerosas fotografías de su espectáculo, algunas conservadas en el Centre Excursionista de Catalunya. Su hermana, Helen Cody, defendió la singularidad de su espectáculo, distanciándolo de las corridas de toros que prevalecían en España. La gira enfrentó desafíos financieros, culminando en la subasta de sus bienes en 1913. Buffalo Bill falleció el 10 de enero de 1917 debido a una insuficiencia renal, y su tumba en Denver es hoy un lugar de interés para los visitantes.

