La tecnología educativa en México avanza hacia un enfoque que no solo promueve el aprendizaje, sino que también pretende disminuir la carga administrativa de los docentes. Esto se propone en un contexto donde la Secretaría de Educación Pública (SEP) trabaja para simplificar procesos de cara al ciclo escolar 2026-2027.
El debate se intensifica mientras la SEP pretende agilizar las actividades administrativas, siendo que según la consultora McKinsey, hasta el 40 % de las labores docentes podrían ser automatizadas. Muchas escuelas del país, sin embargo, continúan lidiando con reportes, evidencias y herramientas no integradas que consumen valioso tiempo.
En un estudio de McKinsey, se estima que entre 20 % y 40 % de las tareas de los docentes en educación básica son susceptibles de automatización, lo cual podría liberar hasta 13 horas a la semana. Este tiempo liberado tiene el potencial de ser utilizado para actividades directamente relacionadas con el aprendizaje.
Ahmer Dodero, cofundador de Emmi Tec, enfatiza que el verdadero desafío radica en digitalizar las escuelas sin sobrecargar a los maestros con la administración de sistemas. La meta es contar con mejores herramientas que propicien un entorno más organizado y menos complicado en términos administrativos.
Tanto Dodero como Dominic Sando, director general de Emmi Tec, coinciden en que la tecnología debe ser una aliada que maximice el tiempo del docente para enseñar y que facilite la planeación, seguimiento y comunicación escolar. La reciente decisión de la SEP de eliminar procesos administrativos innecesarios busca que los educadores se concentren en lo realmente importante: la educación de sus alumnos.
Con información de lavozdemichoacan.com.mx

