Ciudad de México. – La revisión del T-MEC se perfila como un elemento crucial para el crecimiento económico de México, que se estima en un 1.5% para 2026. La economista en jefe de GBM, Miriam Acuña Rodríguez, enfatiza la necesidad urgente de adaptar el tratado para mitigar el riesgo comercial en la región.
Acuña destacó que a pesar de los desafíos impuestos por la incertidumbre arancelaria, la revisión oportuna del T-MEC podría marcar la diferencia en la economía mexicana. El crecimiento moderado de 0.8% en el primer trimestre de 2026 alimenta esperanzas para una mejora en el panorama global.
Factores como la demanda interna, el aumento en los salarios y el próximo Mundial de Fútbol impulsarán el consumo. Sin embargo, Acuña subraya que el éxito de estas proyecciones depende en gran medida del desarrollo continuo del T-MEC, que puede resultar en mayor inversión y estabilidad.
La especialista también mencionó que la incertidumbre no es exclusiva de México, afectando al mercado global. Una revisión oportuna del tratado es crucial para evitar una disminución del consumo y un impacto negativo en las remesas.
Aunque la economía ha mostrado estancamiento en la inversión, se anticipa un repunte en el gasto público y en proyectos privados relacionados con el Plan México. La segunda mitad del año podría ser un periodo decisivo para los sectores económico y comercial.

