Ciudad de México, México. – La calificadora Moody’s subrayó la relevancia del acuerdo comercial T-MEC y los planes fiscales de México para 2027, variables esenciales que influyen en la perspectiva crediticia del país. Esta evaluación no afecta actualmente la calificación, pero sí llama a la atención sobre aspectos económicos clave.
Los analistas señalaron que los resultados fiscales de México en 2025 muestran un avance más lento de lo esperado en la consolidación fiscal, cayendo por debajo de las proyecciones iniciales. Como resultado, la deuda del gobierno alcanzó casi el 50% del PIB, un incremento significativo desde el 40% registrado en 2023.
Además, Moody’s observó que el crecimiento económico en México permanece modesto, con el sector servicios y el consumo como principales motores. Sin embargo, la inversión privada presenta dificultades, generando incertidumbre sobre el impacto de la revisión del T-MEC en la economía.
La nota de calificación actual de México es “Baa2/perspectiva negativa”, situada dos niveles por encima del grado de inversión. Esta perspectiva negativa sugiere que existe la posibilidad de un recorte de calificación en un periodo de 18 meses si no se observan mejoras en las políticas fiscales y en el crecimiento económico.
En conclusión, la mirada hacia el futuro depende de la capacidad del país para implementar ajustes fiscales efectivos y mejorar el clima de inversión. Estas decisiones serán determinantes para fortalecer la calificación crediticia de México a largo plazo.

