La economía mexicana anticipa un estancamiento en las remesas hacia 2026.
Las remesas hacia México, que experimentaron un crecimiento excepcional entre 2020 y 2024, entran en una fase de normalización. Para 2026, se prevé un desempeño limitado, con un crecimiento cercano al 0% en términos nominales.
Factores como el debilitamiento de la economía estadounidense y cambios en las políticas migratorias impactarán directamente en el flujo de remesas. Este ciclo de ajuste puede extenderse hasta 2029, antes de que la economía mexicana logre una recuperación estable en esta área.
La tendencia se observa a medida que el tipo de cambio se estabiliza y se analiza el impacto a largo plazo de las condiciones económicas en ambos lados de la frontera.

