Ciudad de México. – Revitalizar la industria petrolera de Venezuela representa un reto considerable que requerirá años y una inversión multimillonaria, ante lo cual es previsible que las compañías energéticas actúen con cautela. El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, vislumbró un escenario en el que las empresas estadounidenses tomarían las riendas de la producción petrolera en Venezuela tras un hipotético derrocamiento del presidente Nicolás Maduro. Según sus declaraciones, estas compañías invertirían miles de millones de dólares para reparar la deteriorada infraestructura y así generar ganancias para el país. Sin embargo, la complejidad y el costo de esta tarea, sumados a la incertidumbre política, plantean serias dudas sobre la viabilidad de una recuperación rápida y sencilla.