La situación actual del mercado laboral y la inversión amenazan el crecimiento económico.
Enero de 2026 revela una cruda realidad para la economía mexicana. Las empresas no solo luchan por crecer, sino por sobrevivir ante un panorama de costos elevados y consumo débil. El empleo formal creció solo un 0.3% anual, el peor resultado desde 2010, por la falta de nuevos puestos de trabajo.
La caída de la inversión es alarmante, con una contracción del 5.8% en la formación bruta de capital. Esto afecta a sectores clave como manufactura y construcción, creando un círculo vicioso de bajos ingresos y escasa demanda. El estancamiento es palpable: los hogares sienten la presión de una masa salarial cada vez más limitada, fortaleciendo la necesidad de una respuesta económica efectiva.

