Esta nueva regulación busca aumentar la transparencia en el costo del combustible.
Las estaciones de servicio ahora deben exhibir el costo medio estimado por cada 100 kilómetros recorridos según el tipo de combustible. Esta normativa, que entró en vigor en enero, se suma al precio por litro, brindando datos más claros para los conductores.
La información estará visible en los surtidores, facilitando la comparación entre diferentes tipos de energía, como gasolina, diésel y electricidad. Esto permite a los usuarios evaluar el impacto económico real de sus trayectos diarios.
Esta medida mejora la transparencia y ayuda a los conductores a tomar decisiones informadas al cargar combustible. Así, variaciones pequeñas en costos podrán traducirse en importantes ahorros a largo plazo.

