La alianza estratégica entre ambos países es clave para fortalecer la producción industrial y la seguridad energética.
Estados Unidos y México han iniciado un plan conjunto para controlar minerales críticos que son esenciales para su industria y seguridad. Encabezados por el Representante de Comercio, Jamieson Greer, y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, el acuerdo busca asegurar insumos estratégicos en un mercado global volátil.
La dependencia estadounidense de minerales importados, como litio y níquel, resalta la urgencia de definir una estrategia de producción eficiente. Mientras tanto, Canadá avanza en su cadena de suministro, lo que pone presión sobre México para acelerar sus decisiones regulatorias. En este contexto, la revisión del T-MEC se presenta como un punto crucial para el futuro industrial de la región.

