La decisión de EE. UU. impacta la recolección tributaria y la competitividad de México en el ámbito fiscal.
La reciente salida de Estados Unidos del impuesto mínimo global de la OCDE genera preocupaciones en México sobre la estabilidad fiscal. Este mecanismo buscaba prevenir la erosión de la base tributaria, asegurando equidad en la recaudación impositiva entre países. Es esencial que México evalúe cómo esta decisión afectará su capacidad de recaudar ingresos y si permitirá que empresas transnacionales reubiquen sus operaciones ante tasas impositivas más favorables en EE. UU.
Expertos advierten que una reducción en la tasa de impuestos corporativos podría desincentivar la inversión en México, obligando a replantear estrategias fiscales para mantener la competitividad económica.

