Ciudad de México. – México inició el año con una de las mayores emisiones de deuda de su historia, ofreciendo 9 mil millones de dólares en bonos. La operación, realizada en varias etapas, incluyó 3 mil millones de dólares en pagarés a 2034 con un rendimiento de 175 puntos base sobre los bonos del Tesoro estadounidense, y 4 mil millones de dólares en bonos a 2038 con un rendimiento de dos puntos porcentuales sobre los mismos instrumentos. Adicionalmente, se emitieron 2 mil millones de dólares, todos por debajo de los precios iniciales negociados.
Barclays, Deutsche Bank, HSBC, Morgan Stanley y Scotiabank actuaron como coordinadores de la transacción. Esta emisión sigue a la recaudación récord de 41 mil millones de dólares en bonos en moneda fuerte durante 2025, que posicionó a México como el país soberano más activo en mercados emergentes y contribuyó a una ola de deuda de 184 mil millones de dólares en Latinoamérica.
La operación se da en un contexto donde el gobierno busca apoyar a Petróleos Mexicanos (Pemex), la cual enfrenta una deuda de aproximadamente 100 mil millones de dólares mientras su producción petrolera se ubica en mínimos históricos. Cabe recordar que en enero de 2025, México vendió 8 mil 500 millones de dólares en bonos.
Agencias calificadoras como S&P Global Ratings y Fitch Ratings mantienen una perspectiva estable para México. Fitch, en agosto, calificó la transacción P-Cap como “ampliamente neutral” para el gobierno. Sin embargo, Moody’s Ratings mantiene una perspectiva negativa sobre la calificación crediticia del país, citando las “necesidades persistentes de apoyo” de Pemex.
