La decisión de EE. UU. genera incertidumbre fiscal y competitividad en México.
La reciente decisión de Estados Unidos de aislarnos del impuesto mínimo global ha encendido las alarmas en México. Este cambio, notificado por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, afecta la capacidad de México para atraer inversiones extranjeras.
La implementación de este impuesto tenía como objetivo redistribuir hasta 200,000 millones de dólares en ganancias, que ahora serán inaccesibles para el país.
Con 360,000 millones de dólares en inversión liderando el mundo, EE. UU. también concentra el 39.5% de la inversión extranjera directa en nuestro territorio, cifra que podría verse comprometida por esta nueva política.

