La controversia sobre el uso de la política monetaria de EE. UU. se intensifica con el regreso de Trump al poder.
Las líneas swap de la Reserva Federal de EE. UU. podrían ser utilizadas como herramienta política por la administración Trump, advierte un economista de Harvard. Estos mecanismos, que proporcionan dólares a otros bancos centrales en tiempos de crisis, han sido fundamentales para estabilizar mercados.
Desde el regreso de Trump, la incertidumbre ha crecido, especialmente tras sus amenazas arancelarias. Este enfoque no es nuevo; el uso del dólar como presión política se remonta a la década de 1950.
Además, las propuestas para disminuir la dependencia de la Fed están tomando fuerza. Las líneas swap se ven innovadoras en nuevos contextos geopolíticos, como en el caso de Argentina.

