Ciudad de México, México. – La inflación en México comenzó el año con un incremento, alcanzando un 3.79% anual en enero, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este aumento se sitúa ligeramente por debajo de las previsiones del mercado, que anticipaban un 3.82%.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró una variación mensual de 0.38%. Este reajuste continúa la tendencia observada en diciembre, que registró un 3.69%. Los ajustes fiscales, como el aumento en la tasa del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) para cigarros y bebidas azucaradas, son clave en este comportamiento.
El Banco de México (Banxico), en su última reunión, decidió mantener la tasa de interés en un 7%, argumentando que es necesario evaluar el panorama inflacionario y los efectos de las modificaciones fiscales recientes. La proyección de inflación se ajustó al alza para el cierre del año, pasando de 3% a 3.5%.
El informe del Inegi revela que la inflación subyacente se posicionó en 4.52% anual, impulsada principalmente por el incremento en precios de mercancías, que aumentaron un 4.56%. Aunque algunos productos han visto reducción de precios, como frutas y verduras, el soporte para esta baja parece frágil.
En el primer mes del año, los productos con mayor impacto en los bolsillos de los mexicanos incluyen cigarrillos, refrescos y plátanos, con aumentos significativos en sus precios. A pesar de la presión inflacionaria, la caída en precios de ciertos alimentos ofrece un respiro, pero su sostenibilidad es incierta en el mediano plazo.

