Ciudad de México. – La inflación general en México registró una desaceleración significativa al cierre de 2025, ubicándose en 3.69% durante el mes de diciembre. Este dato representa uno de los niveles más bajos en el periodo reciente y es un indicativo de la estabilidad de precios en la economía nacional.
Por su parte, la inflación subyacente, que se considera un mejor indicador de las presiones inflacionarias a largo plazo al excluir los componentes más volátiles como alimentos y energéticos, también mostró una tendencia a la baja. Esta se situó en 4.33%, una mejora respecto al 4.43% observado en noviembre. Esta desaceleración en el rubro subyacente es particularmente relevante, ya que sugiere una moderación en el aumento generalizado de los precios.
Analistas económicos atribuyen esta tendencia a diversos factores, incluyendo la política monetaria del Banco de México, la estabilidad en los precios de las materias primas y la dinámica del consumo interno. Se espera que estas cifras influyan en las próximas decisiones de política económica y brinden un panorama favorable para la inversión y el crecimiento.
