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Economía

Inflación en la Eurozona Alcanza Objetivo del 2% en Diciembre de 2025 Gracias a la Caída Energética

La inflación de la zona euro cerró 2025 en un 2%, su nivel más bajo en meses, gracias a la caída de los precios energéticos, cumpliendo el objetivo del Banco Central Europeo y generando expectativas sobre futuras políticas monetarias.

Por Redacción2 min de lectura
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Ciudad de México. – La inflación en la zona euro se desaceleró a un 2% en diciembre de 2025, cumpliendo así el objetivo establecido por el Banco Central Europeo (BCE). Esta disminución, impulsada principalmente por la caída de los precios energéticos, se alinea con las expectativas y sugiere una posible tendencia a la baja en los próximos meses, a pesar de las presiones internas en los precios de alimentos y bienes industriales.

Los datos de Eurostat revelaron que la tasa general de inflación se situó en el 2.0%, descendiendo desde el 2.1% del mes anterior. La inflación subyacente, que excluye los volátiles costes de energía y alimentos, también mostró una moderación, bajando del 2.4% al 2.3%. Esta cifra refleja una ligera desaceleración tanto en los servicios como en los bienes industriales.

El BCE ha mantenido su objetivo de inflación del 2% como referencia durante gran parte de 2025 y prevé que la tendencia se mantenga cercana a este nivel en los años venideros, aunque es posible que se experimenten periodos por debajo del objetivo.

Si bien algunos responsables del BCE han expresado cautela ante la posibilidad de que las bajas lecturas inflacionarias puedan mermar las demandas salariales, la mayoría del comité considera que la tendencia actual es temporal y está mayoritariamente ligada a la volatilidad de los precios energéticos. En este sentido, el banco central ha indicado que no tiene prisa por modificar su política monetaria, manteniendo la expectativa de que el tipo de depósito permanezca en el 2% hasta 2026.

Sin embargo, cifras consistentemente por debajo del 2% podrían reabrir el debate sobre una política monetaria más laxa, siempre y cuando planteen la perspectiva de una desviación persistente a la baja del objetivo. Dada la naturaleza retardada de la política monetaria, cualquier ajuste tendría un impacto limitado a corto plazo.

El BCE se enfrenta a un complejo escenario donde diversas fuerzas influyen en la trayectoria de los precios. Por un lado, la caída de los costos energéticos, la fortaleza del euro, un aumento en las importaciones desde China y la moderación en las demandas salariales podrían presionar los precios a la baja. Por otro lado, el incremento en el gasto en defensa, el gasto fiscal en Alemania, un mercado laboral ajustado, una demanda interna sólida y las tensiones geopolíticas podrían ejercer presión al alza sobre la inflación.

Estas fuerzas contrapuestas generan incertidumbre en las proyecciones, lo que probablemente impedirá al BCE ofrecer una orientación detallada más allá del corto plazo. Esto sugiere que, si bien no se descartan recortes en las tasas de interés, tampoco se puede asegurar una relajación monetaria adicional.

El próximo encuentro del BCE está programado para el 5 de febrero.

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