Esta ligera alza frena la racha negativa del euro frente al peso en las jornadas previas. La volatilidad del euro en la última semana ha sido notablemente inferior a la del último año, sugiriendo un comportamiento más estable de lo anticipado.
La fortaleza del peso mexicano no se limita al dólar estadounidense; también ha mostrado solidez ante el euro en el último año. El llamado “superpeso”, una de las pocas monedas que ha resistido la depreciación global frente al dólar, ha alcanzado niveles no vistos desde 2016. Este desempeño se atribuye en gran medida a las políticas de tasas de interés del Banco de México (Banxico), que incrementan el atractivo para los inversionistas.
La estabilidad financiera del país y el récord de remesas proyectado para 2023 (superando los 58,487 millones de dólares de 2022) también contribuyen a la fortaleza del peso. En contraste, el euro ha experimentado una significativa depreciación, llegando a cotizar cerca de la paridad con el dólar, algo no visto en dos décadas, influenciado por la inflación global y la guerra en Ucrania.
El comportamiento del tipo de cambio peso-dólar en 2024 ha sido mixto. El año inició con un peso fortalecido, llegando a cotizar el dólar por debajo de los 16 pesos. Sin embargo, factores como reformas políticas internas y la retórica de Donald Trump sobre posibles aranceles impactaron la moneda mexicana, llevándola de regreso a la zona de los 20 pesos.
Para 2025, Banxico pronostica que el dólar cotizará en un rango de 20.24 a 20.69 pesos, una previsión conservadora ante las posibles repercusiones de las políticas estadounidenses.
En cuanto a la inflación, se mantuvo relativamente estable en 2024, rondando el 4%, con una ligera alza a casi el 6% en junio, según datos del Inegi. Banxico proyecta que para este año la inflación se mantendrá por debajo del 4%, específicamente en 3.8%. Respecto al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), los pronósticos son conservadores, con una expectativa de alza del 1.2%.
