Washington D.C. – Un estudio reciente de la Casa Blanca determina que las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) podrían obstaculizar la productividad al promover la gestión ineficiente. El informe destaca que la representación de grupos minoritarios en roles de liderazgo aumentó considerablemente desde 2015, pero a costa de la eficacia económica.
El análisis, basado en datos federales desglosados por industria, estado y año, revela que los sectores que adoptaron agresivamente las políticas DEI enfrentaron una reducción de un 2.7% en la productividad en 2023. Se observa que, a diferencia de los gerentes de minorías, los trabajadores no gerentes de estos grupos mostraron un impacto en la productividad que se acerca a cero.
Los autores del estudio enfatizan que la baja productividad no debe atribuirse a la capacidad de los trabajadores minoritarios, sino a la promoción de individuos no calificados para cumplir cuotas raciales. Este patrón ha desestimado el reconocimiento de muchos gerentes minoritarios calificados, quienes podrían ser objeto de estigmatización como resultado de estas políticas.
El informe estima que, a nivel macroeconómico, la ineficiencia managerial originada por la promoción DEI ha provocado una disminución significativa del Producto Interno Bruto (PIB) en los Estados Unidos. En 2023, se calcula que el PIB fue un 0.34% inferior al que habría alcanzado sin estas políticas, provocando una carga financiera de aproximadamente $1,160 por hogar con dos trabajadores.
El análisis también señala que la erosión de las prácticas no discriminatorias tras la implementación de las políticas DEI ha afectado negativamente el crecimiento económico, al revocar avances previos logrados bajo el Civil Rights Act. La Casa Blanca concluye que muchas corporaciones han comenzado a deshacer sus programas DEI en respuesta a la restauración del mérito en el entorno laboral.

