Washington, D.C. – Un estudio divulgado por la Casa Blanca indica que las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) perjudican la productividad, resultando en una gestión ineficiente que afecta el crecimiento económico. La investigación se basó en datos federales desglosados por industria y estado.
Desde 2005 hasta 2015, la representación de comunidades minoritarias, incluyendo personas negras, hispanas e indígenas en roles de liderazgo, creció menos del 1%. Sin embargo, este aumento se aceleró casi cuatro veces de 2015 a 2023. A pesar de esta progresión, las industrias que impulsaron políticas DEI experimentaron una reducción del 2.7% en productividad en comparación con aquellas que no implementaron dichas políticas.
Los autores del estudio argumentan que la promoción acelerada de trabajadores inadecuadamente calificados para cumplir con cuotas raciales designadas por DEI ha llevado a ineficiencias en la gestión. Aunque hay muchos gerentes minoritarios calificados, el informe señala que este enfoque puede generar un estigma al ser considerados como “contrataciones DEI”.
El estudio también estima que, sin DEI, el Producto Interno Bruto (PIB) de EE.UU. en 2023 habría sido $94 mil millones más alto, lo que representa una carga promedio de $1,160 por hogar en ese año. Además, las políticas DEI han reimpuesto prácticas discriminatorias que contrarrestan las ganancias previas de reducción en la discriminación en el mercado laboral.
A raíz de estas conclusiones, muchas corporaciones estadounidenses están comenzando a revisar sus programas DEI, en respuesta a un contexto de recuperación de la meritocracia en el entorno laboral. Las empresas han mencionado menos frecuentemente las políticas DEI en sus informes financieros y declaraciones, evidenciando un posible retroceso en su implementación.

