La situación económica de Cuba se agrava, mientras México redefine sus relaciones energéticas.
El buque petrolero Ocean Mariner llegó a La Habana con 86,000 barriles de crudo mexicano. Este suministro es crucial para la economía cubana, que enfrenta severas crisis energéticas. La dependencia de importaciones de combustibles afecta directamente su frágil sistema eléctrico. México, bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, ha aumentado los envíos en respuesta a la inestabilidad en Venezuela. Sin embargo, el futuro de estos envíos dependerá de la situación política y económica entre EE. UU., México y Cuba. Se estima que la isla necesita 110,000 barriles diarios, pero enfrenta restricciones financieras severas. La revenda de petróleo venezolano a otros países como China ha sido una estrategia para hacer frente a su crisis.

