El futuro del T-MEC está en juego, con decisiones cruciales que impactarán la economía de México y sus relaciones comerciales.
El 1 de julio de 2026 marcará una fecha decisiva para México, Estados Unidos y Canadá. Los ministros de comercio de los tres países se reunirán para discutir la posible extensión del T-MEC por 16 años o su eventual desmantelamiento. Este proceso no solo implica aspectos comerciales; también aborda temas sensibles como migración y relaciones con Cuba.
La presión sobre México es intensa, especialmente tras una significativa disminución en sus exportaciones de petróleo a la isla. Con un déficit comercial récord, la economía mexicana se enfrenta a la necesidad de hacer concesiones difíciles en sectores clave. La administración estadounidense ha adoptado una postura firme, representando un desafío significativo para la política comercial mexicana.

