El barril de petróleo Brent ha superado los 100 dólares, impulsado por la guerra en Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Este estrecho es clave para el tránsito de una quinta parte del crudo y casi un tercio del gas natural licuado del mundo. Este panorama resalta la histórica lucha por los recursos naturales, que han sido fundamentales para la existencia de las sociedades.
Para comprender la situación actual, resulta útil revisitar la teoría del economista Herman Daly, quien destacó que la economía es un subsistema del Sistema-Tierra. Según su perspectiva, es esencial operar dentro de los límites del planeta para garantizar un desarrollo sostenible. Durante gran parte de la era industrial, la actividad humana impactó poco en la biosfera, habitando lo que Daly denominó un "mundo vacío", donde los recursos parecían abundantes.
Sin embargo, el crecimiento económico ha sobrepasado la capacidad del planeta, generando estragos ecológicos. Indicadores como la huella ecológica, la disminución de la biodiversidad y el cambio climático confirman este desbordamiento de límites. Lo que una vez fue considerado como abundante empieza a escasear, llevando a la humanidad a un "mundo lleno", donde los recursos son limitados y el consumo desenfrenado no es sostenible a largo plazo.
Ante esta crisis, es crucial replantear nuestras dinámicas de consumo y producción. Las naciones deben considerar alternativas que prioricen la sostenibilidad para mitigar el impacto de la escasez progresiva de recursos. Asimismo, se plantea un desafío inminente para encontrar un equilibrio entre las necesidades energéticas actuales y el compromiso con el medio ambiente para las generaciones futuras.
Con información de eldiario.es

