La economía mexicana muestra signos de debilitamiento, mientras reformas polarizadoras amenazan derechos democráticos.
La economía mexicana creció solo un 0.5% en 2025, marcando un cuarto año de desaceleración. Se presenta un déficit presupuestario que alcanza 1.366 billones de pesos, presionando la hacienda pública. Este panorama desafiante se agrava con un periodo ordinario legislativo lleno de reformas controvertidas, como la reforma electoral.
Los legisladores parecen más enfocados en perpetuar su poder que en atender problemas cruciales. La falta de independentencia judicial y una estrategia de seguridad deficiente agravan la situación. Se hace urgente establecer políticas que fortalezcan instituciones y promocionen la inversión.
La complacencia solo favorece a unos pocos, y es vital garantizar derechos fundamentales a todos los ciudadanos.

