Mérida, Yucatán. – Los comerciantes de los principales mercados de Mérida enfrentan las secuelas de la temporada decembrina, reportando bajas ventas y la marcada llegada de la ‘cuesta de enero’. A pesar de las expectativas de un repunte durante las festividades, los locatarios del mercado Lucas de Gálvez señalan que los ingresos no alcanzaron los niveles esperados, complicando el inicio del año.
La ‘cuesta de enero’, un fenómeno económico característico del inicio del año, pone a prueba la capacidad de las familias para ajustar sus presupuestos tras los gastos extraordinarios de diciembre. En este contexto, la incertidumbre sobre quiénes resienten más esta etapa, si los clientes o los vendedores, se cierne sobre el sector.
Comerciantes como Gilda Chan, dedicada a la venta de verduras, expresaron su descontento ante la falta de un incremento significativo en sus ventas. Chan atribuye parte de la problemática a la instalación de puestos temporales en las calles aledañas al mercado, lo que, según su testimonio, desvía a los potenciales clientes. “¿Qué entran a hacer, si todo ya lo consiguieron afuera?”, cuestionó la locataria, quien reportó haber vendido principalmente remolacha y lechuga, insumos básicos para la cena navideña.
A pesar de la magra racha de diciembre, Chan confía en que enero permita al menos cubrir los gastos del día a día, más que generar ganancias. Una perspectiva similar comparte Esteban Canul, otro vendedor de verduras del Lucas de Gálvez, quien también vio sus ventas por debajo de lo anticipado. Canul considera que el aumento de gastos generales en las familias y la necesidad de rotar el inventario impulsan una ligera baja en los precios de algunos productos en enero.
Actualmente, el kilo de limón se ofrece en $3.99, el tomate entre $7 y $8, la cebolla blanca en $15 y la roja en $19, mientras que la papa y la zanahoria se encuentran a $14 y $15 el kilo, respectivamente. Otros productos como el espelón y la hoja de plátano también registran precios accesibles.
Aun sin ser temporada alta, la cercanía de la época de tamales genera una luz de esperanza para los comerciantes, quienes esperan una reactivación gradual de las ventas y del movimiento en el mercado, mientras la comunidad yucateca navega junta los desafíos económicos del inicio de año.
