Ciudad de México. – El Banco de México (Banxico) ha observado una expansión en la actividad agropecuaria, particularmente en las regiones norte y sur del país, mientras que las zonas centrales muestran un panorama diferente, según reportes recientes. La institución financiera también ha estado evaluando posibles mecanismos de intervención, incluyendo un programa de cobertura cambiaria por hasta 30 mil millones de dólares, ante riesgos como la persistencia de la inflación subyacente y la depreciación cambiaria.
En cuanto a la política monetaria, Banxico ha mantenido una postura cautelosa. A finales de 2023, se planteaba la posibilidad de ajustar la tasa de interés en las reuniones del primer trimestre del año en curso. Expertos financieros han calificado algunas de estas medidas como arriesgadas, aunque la entidad sigue monitoreando de cerca los indicadores económicos.
Las proyecciones económicas para México se han revisado al alza. Banxico elevó su estimación de crecimiento económico para 2023 y 2024, y encuestas entre analistas privados también sugieren un crecimiento robusto. Sin embargo, la inflación sigue siendo un punto de atención, con previsiones de que cierre el año en 4.8% y la convergencia a la meta de inflación esperada para el cuarto trimestre de 2024.
La institución ha detenido su ciclo más pronunciado de alzas en la tasa de interés, manteniéndola en niveles que buscan equilibrar el control inflacionario con el impulso al crecimiento económico. A pesar de las preocupaciones pasadas sobre la autonomía del banco central, la política monetaria actual se enfoca en la estabilidad y el desarrollo económico del país.
