Ciudad de México. – Una destacada empresa estadounidense de servicios financieros ha emitido una seria advertencia sobre la salud fiscal de México, señalando que el elevado déficit fiscal, el continuo aumento de la deuda pública y los significativos apoyos a Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) podrían derivar en una rebaja de la calificación crediticia soberana del país, actualmente en “BBB” con perspectiva estable.
En un análisis dirigido a inversionistas, la agencia financiera proyecta que, de no contenerse los déficits fiscales y la carga de la deuda de manera oportuna, los costos de intereses podrían superar las previsiones, debilitando las finanzas públicas. La firma anticipa un crecimiento económico para México de poco más del 1% en 2026, tras un avance inferior al 1% en 2025. Esta tasa, considerada comparativamente baja, refleja debilidades estructurales persistentes que, de mantenerse, podrían mermar la estabilidad fiscal y presionar la calificación soberana.
La calificadora recordó que su evaluación se enfoca en el desempeño estructural a largo plazo, excluyendo factores coyunturales como recientes barreras comerciales. Subrayó que el Producto Interno Bruto (PIB) mexicano creció en promedio 1.8% entre 2000 y 2019, una tasa inferior a la de otras economías con calificaciones crediticias similares. La baja inversión privada, una tensa relación entre el gobierno y el sector privado, problemas de seguridad, rezagos en infraestructura, la competencia global y deficiencias en políticas económicas internas han sido identificados como factores que han lastrado el desempeño económico del país durante años.
