El evento en el Autódromo de León congregó a entusiastas que muestran la cultura y comunidad que sostienen vivo al icónico vocho mexicano.
El Autódromo de León fue escenario de la segunda edición del Vochódromo Track Fest, un encuentro que celebra la pasión por el Volkswagen Sedán en sus múltiples versiones y estilos. Desde autos restaurados y modificados hasta joyas familiares, los asistentes pudieron apreciar la versatilidad y la tradición que mantiene vivo al emblemático modelo en la cultura automotriz mexicana. El evento destacó no solo por las exhibiciones, sino también por la participación de clubes provenientes de diferentes regiones, quienes mostraron su talento en preparaciones mecánicas y estética. La presencia de pilotos invitados, como Tyson Ibarra, reconocidos en otras disciplinas automovilísticas, elevó el nivel de emoción en las competencias y exhibiciones. El vocho, a pesar de no fabricarse actualmente, sigue formando parte del imaginario nacional, siendo símbolo de creatividad y comunidad. Su persistencia se mantiene gracias a las manos expertas que lo mejoran, las pistas que lo desafían y las generaciones que siguen encontrando en él un motivo de pertenencia y orgullo. Entusiastas aseguran que mientras exista interés y pasión por modificarlo, el espíritu del vocho continuará rodando en los corazones mexicanos.
