Estadio Universitario reconoce a tres ídolos felinos por alcanzar hitos en partidos y goles que consolidan su legado en la institución.
En una emotiva ceremonia celebrada en el Estadio Universitario, el club Tigres rindió tributo a tres de sus máximas figuras en la historia reciente. Ampliando su legado, Nahuel Guzmán alcanzó la marca de 500 partidos oficiales con el equipo, destacándose por su impresionante racha de 200 encuentros sin recibir gol, lo que lo consagra como uno de los porteros más destacados del fútbol mexicano. Por su parte, André-Pierre Gignac continúa reforzando su lugar en la historia del club, siendo el máximo goleador de Tigres y destacando en las fases finales con 18 goles en Liguilla, un récord que avala su impacto decisivo en los títulos del equipo. Además, Javier Aquino fue reconocido por su participación en más de 400 partidos y por ser el máximo asistidor en la historia de la institución, con 57 pases para gol que han alimentado el estilo ofensivo de los felinos. Este homenaje refleja no solo sus logros individuales, sino también la influencia colectiva que estos jugadores han tenido en la consolidación de una etapa dorada para Tigres. Sus carreras ejemplifican compromiso, talento y liderazgo, valores que los convierten en verdaderas leyendas vivientes del club. La ceremonia reafirma la importancia de su legado en la identidad y la historia del equipo, que continúa vistiendo con orgullo sus camisetas conmemorativas. La celebración es un reconocimiento a una época de éxitos y momentos inolvidables que marcaron una nueva era en el fútbol universitario mexicano.
