El piloto francés de 39 años realizará una prueba del monoplaza de 2023 en el circuito italiano, tras su accidente severo en 2020 y casi cinco años fuera de la categoría. Romain Grosjean retomará las pistas de Fórmula 1 en una jornada de pruebas en el circuito de Mugello, en Italia, donde conducirá un monoplaza Haas VF-23 de 2023. El francés, de 39 años, formó parte del equipo estadounidense durante cinco temporadas y ahora busca regresar a la categoría tras su dramático accidente en 2020. En dicha ocasión, su auto atravesó las barreras de seguridad en el Gran Premio de Bahrein, impactando a una velocidad de 192 km/h y incendiándose, aunque logró salir con lesiones menores en las manos y quemaduras leves. La prueba en Mugello representa un paso importante en su regreso, junto a miembros de su equipo original, incluido el ingeniero de carrera y actual director, Ayao Komatsu. La noticia refuerza el interés por la reactivación de carreras y el valor de la experiencia en la categoría reina del automovilismo, que continúa atrayendo a ex pilotos con historias de resiliencia y superación. La participación de Grosjean en esta prueba será vista como una oportunidad para evaluar su capacidad de retorno y potenciar su aún vigente vínculo con la Fórmula 1.
