Municipio, Estado. – Nicolás Larcamón vivió desde las gradas del Estadio Nemesio Diez su segundo partido de sanción, donde su equipo, Cruz Azul, empató 1-1 contra Toluca. A través de un walkie talkie, se comunicó con su preparador físico, Juan Mónaco, quien estuvo en el banquillo.
Larcamón mostró una intensa reacción tras el gol de José Paradela, que igualó el marcador. En medio de la celebración, abrazó efusivamente a Iván Alonso y levantó los brazos en señal de victoria, reflejando una emoción similar a la de un campeonato importante. Su energía era tal que, durante el momento culminante, uno de sus audífonos salió volando.
Las redes sociales se hicieron eco de su reacción. Muchos la consideraron exagerada, especialmente en el contexto de un empate, mientras que otros defendieron su expresión de júbilo, al considerar que se enfrentó a un equipo bicampeón.
Mientras tanto, Juan Mónaco también tuvo un papel protagónico después del partido, brindando una rueda de prensa notablemente breve. Su comentario fue enfocado en el esfuerzo físico del equipo tras una complicada semana de viajes y preparación. El preparador agradeció a los jugadores por su desempeño a pesar de los desafíos previos al encuentro.
Larcamón y su equipo ahora esperan encarar el próximo desafío con renovada energía y estrategia, manteniendo la mirada en su rendimiento en el Clausura 2026.

