La fase final del fútbol mexicano continúa siendo dominada por estrategas extranjeros, evidenciando un vacío en el desarrollo de técnicos nacionales.
La presencia de técnicos mexicanos en las etapas definitivas del fútbol en México se ha reducido significativamente en los últimos torneos. Desde el Clausura 2024, ningún estratega nacido en el país ha dirigido a alguno de los ocho equipos clasificados para la fase de eliminación directa del torneo profesional. En la edición del Apertura 2025, la tendencia se mantiene, con todos los equipos en los cuartos de final bajo la dirección de entrenadores de diversas nacionalidades.
Este patrón refleja un panorama en el cual los proyectos de desarrollo de estrategas nacionales parecen tener menos oportunidades en los escenarios más importantes del fútbol mexicano. La tendencia comenzó a consolidarse en el Clausura 2024, cuando técnicos de Brasil, Argentina, Uruguay, y España dirigían a los equipos que avanzaron a la Liguilla. En el presente torneo, la lista de técnicos extranjeros continúa con perfiles como Nicolás Larcamón en Cruz Azul, Gabriel Milito en Chivas y Guido Pizarro en Tigres, entre otros.
Este fenómeno ha generado discusiones sobre las oportunidades y el crecimiento del talento técnico mexicano, pues la consecuencia directa es la escasa presencia local en las fases decisivas. El último estratega nacional en disputar una Liguilla fue Ricardo Carbajal, en el Apertura 2023, con Puebla. La creciente presencia de técnicos foráneos evidencia la competencia cada vez más cerrada por los puestos en los clubes de mayor peso en la liga.
Los hinchas y analistas del fútbol nacional coinciden en que el desarrollo de estrategas locales necesita una mayor inversión y oportunidades para competir en niveles superiores y así fortalecer la identidad futbolística del país.
