Ciudad de México, México. – Nicolás Ibáñez fue registrado oficialmente en Cruz Azul justo antes del cierre del mercado de fichajes, sumándose al equipo con el dorsal 9, previamente ocupado por Ángel Sepúlveda. Esta incorporación se da en un momento crítico, cuando el club busca mejorar su desempeño ofensivo para el Clausura 2026.
La situación del equipo en ataque ha sido complicada, con José Paradela como el único goleador destacado del semestre. Gabriel Fernández ha enfrentado problemas de lesiones, lo que llevó a la directiva a buscar un nuevo delantero. Mateo Levy, otro atacante, aún no ha podido anotar, lo que aumenta la presión sobre la plantilla para obtener resultados.
El fichaje de Ibáñez se concretó tras negociaciones entre Cruz Azul y Tigres, donde se alcanzó un acuerdo por 2.5 millones de dólares más bonos, una cifra considerable dado que Tigres había invertido previamente 10 millones en él. Este nuevo capítulo para el jugador argentino se encuentra rodeado de expectativas, ya que busca recuperar su mejor forma en la Liga MX.
Se esperaba que Ibáñez llegara a Ciudad de México el lunes, pero inconvenientes con su vuelo retrasaron su arribo. El delantero, de 31 años, llegará el martes para realizarse los exámenes médicos y formalizar su contrato de dos años con Cruz Azul, con un salario notablemente inferior al que percibía en Nuevo León.
Con su llegada, Cruz Azul espera no solo reforzar su delantera, sino también contrarrestar las deficiencias que han sido evidentes durante la temporada. La afición se mantiene a la espera de ver cómo se desempeña Ibáñez en el campo y si logrará convertirse en un referente goleador para La Máquina.

