La liga estadounidense reafirma que no organiza ni sanciona el evento en Medio Oriente, donde participará Tom Brady junto a estrellas del fútbol americano.
La National Football League (NFL) ha comunicado oficialmente a sus 32 equipos que no tiene ninguna participación ni responsabilidad en el ‘Fanatics Flag Football Classic’, un torneo de bandera programado para celebrarse en Riad, Arabia Saudita, en marzo de 2026. La liga aclaró que no respalda, organiza ni produce dicho evento, por lo que cualquier lesión que sufran los participantes será considerada independiente de sus obligaciones con la NFL.
Este torneo ha generado atención por la participación de ex estrellas del fútbol, incluido Tom Brady, considerado por muchos como el mejor mariscal de campo en la historia de la liga. Brady anunció su retorno a la actividad deportiva para participar en esta competencia, que también contará con figuras como Christian McCaffrey, CeeDee Lamb, Maxx Crosby, Sauce Gardner y Myles Garrett. La organización contempla tres equipos de ocho jugadores cada uno, dirigidos por reconocidos entrenadores como Pete Carroll, Sean Payton y Kyle Shanahan.
La NFL advirtió que los jugadores no cuentan con protección profesional en casos de lesiones durante el torneo y que la participación de sus integrantes está sujeta a autorización previa por parte de sus equipos, quienes deben decidir si aprueban su participación y comunicarlo por escrito. De manera específica, solo el equipo de Dallas Cowboys ha confirmado que CeeDee Lamb cuenta con autorización para jugar en Riad.
Es importante destacar que la NFL también dejó en claro que este evento no está contemplado en las regulaciones que permiten a sus jugadores participar en el flag football de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Por lo tanto, en caso de lesiones durante esta participación, los jugadores no recibirán amparo contractual ni protección adicional, lo que subraya la naturaleza independiente de esta competencia respecto a las obligaciones oficiales de la liga.
La decisión de participar en eventos internacionales fuera de la estructura oficial de la NFL representa un riesgo para los atletas, en tanto no existe respaldo o cobertura de la liga ante posibles incidentes, y cada equipo tiene la responsabilidad de gestionar esa incursión.
