La selección mexicana juvenil, con talento regio en la alineación, rescata un punto ante una de las favoritas en un partido lleno de emociones en Chile.
El equipo juvenil de México inició su participación en la Copa del Mundo Sub-20 en Chile con una actuación destacada ante Brasil, uno de los contendientes favoritos del torneo. La selección mexicana logró igualar el marcador 2-2 en los momentos finales del encuentro, demostrando carácter y solidez en una confrontación de alto nivel. El encuentro fue intenso desde el comienzo, con México adelantándose temprano en el primer tiempo y manteniendo la ventaja en varias instancias, aunque la campeona sudamericana consiguió empatar en el segundo tiempo. Un tanto de último minuto de Diego Ochoa permitió a los mexicanos rescatar un punto valioso para sus aspiraciones en la fase de grupos. La presencia de futbolistas de clubes de Monterrey, como César Garza y Diego Sánchez, aportó determinación y experiencia a la plantilla, destacando la importancia de la técnica y la preparación de la juventud mexicana en estas competencias internacionales. Paralelamente, la sorpresa en la clasificación la protagonizó Marruecos, que venció 2-0 a España, colocando en tensión la pelea por avanzar a la siguiente ronda en uno de los grupos más competitivos. La historia se definirá en los próximos partidos, siendo el duelo contra Chile, local en esta edición, crucial para determinar el destino de México en el torneo mundial.
