El piloto británico enfrenta su peor campaña en Mercedes, sin podios en 22 carreras y con un rendimiento que alarman a su equipo.
La temporada 2025 ha sido particularmente desafiante para Lewis Hamilton, quien considera que está atravesando uno de los momentos más complicados de su carrera en la Fórmula 1. Desde que se unió a Mercedes en enero, el siete veces campeón del mundo no ha logrado subir al podio en ninguna de las 22 competencias disputadas hasta la fecha, destacando solo una victoria en una carrera sprint en Shanghai en marzo como un punto brillante en medio de la adversidad.
El piloto británico expresó su frustración en declaraciones recientes, señalando que, a pesar de sus esfuerzos tanto dentro como fuera del auto, la situación no mejora y que la escuadra enfrenta dificultades notorias en el campeonato. La escudería italiana Ferrari, que no ha conseguido ninguna victoria en 2025, ha visto reducir su posición en la clasificación, colocándose en el cuarto puesto, lejos del rendimiento de años anteriores.
Este contexto se agrava por las palabras del presidente de Ferrari, John Elkann, quien sugirió que los pilotos deberían centrarse más en conducir y menos en declaraciones públicas, mientras que el jefe del equipo, Fred Vasseur, destacó la importancia de las acciones cotidianas para mejorar los resultados. La situación refleja la complejidad y el momento crítico que atraviesan los equipos en la actual temporada, afectando la motivación y perspectiva de los protagonistas.
Este escenario resalta los desafíos de un deporte en constante evolución y la presión que enfrentan los pilotos de élite para mantenerse competitivos en un campo cada vez más exigente y tecnológicamente avanzado.
