El lateral hondureño estaba listo para unirse a los felinos, pero diferencias económicas frustraron la transferencia, mientras continúa su crecimiento en la MLS.
El futbolista hondureño Joseph Rosales estuvo muy cerca de unirse a Tigres durante el último mercado de transferencias. Con 24 años, Rosales había expresado que ya tenía las maletas preparadas para el posible cambio, pero las negociaciones entre su actual club, Minnesota United, y el conjunto mexicano no avanzaron debido a diferencias económicas. La directiva felina ofreció aproximadamente 3 millones de dólares, mientras que el equipo estadounidense valoraba al jugador en unos 5 millones, lo que impidió cerrar el traspaso.
En lugar de Rosales, Tigres optó por fichar a Marco Farfán, mediocampista mexicano proveniente del FC Dallas, que además no ocupa plaza de extranjero en su plantilla. A pesar de la cancelación del acuerdo, Rosales continúa centrado en su desarrollo profesional en la MLS, una liga en plena expansión y que se considera clave para el Mundial 2026. Su estilo versátil como lateral y mediocampista izquierdo lo ha consolidado en la selección hondureña, donde ya acumula más de 28 partidos y busca seguir destacando a nivel internacional. La experiencia adquirida en Europa y Norteamérica refuerza su potencial para futuras oportunidades en clubes de mayor envergadura.
El aviso de la tentativa de incorporación refleja el interés que despierta en México y otros países, y mantiene a Rosales en el radar de clubes de elite que buscan talento joven con proyección internacional. La realidad del mercado futbolístico demuestra que, aunque no siempre las negociaciones prosperan, los jugadores siguen creciendo y encontrando nuevos caminos en su carrera profesional.
